Me viene a la mente un albañil que en cierta ocasión le dijo a un amigo lo siguiente:
- A mí déjeme en paz con tanto celímetro, me pinte en un palo a qué altura quiere el tabique y ya está.
Os cuento esto porque en aviación, al igual que en la construcción, hay cierto cacao con las medidas.
Las distancias horizontales en el aire se miden en millas náuticas.
Una milla náutica equivale a 1,85 kilómetros.
Es un poco molesto, pero al final te acostumbras.
Sin embargo en el suelo se miden en metros, por ejemplo, la longitud de una pista puede ser 3.270 metros en Palma o 1.250 metros en El Hierro.
Las distancias verticales se miden en pies.
Un pie equivale a 30,5 centímetros.
Os pongo un ejemplo:
Los famosos pisos van separados de mil en mil pies, así que un avión que va a 10.000 pies para nosotros está a nivel de vuelo 100. Sólo hay que quitar los dos últimos ceros y la cosa sale fetén. Si las alturas se diesen en metros sería bastante engorroso.
¿No os habéis fijado en que el piloto, más o menos hacia la mitad del vuelo por ejemplo entre Palma y Madrid, os cuenta que vais a una altitud de crucero de 31.000 pies?
Pues eso significa que estáis volando por el piso 31 a unos diez mil metros del suelo, o sea, a 10 km de altura.
Para nosotros estáis en el nivel de vuelo 310.
Las velocidades se miden en nudos, que vienen siendo las millas náuticas que recorre un avión por hora.
Esto sí es una faena porque pasa como con los dineros. Tú te tomas un café por tres euros y te parece bien. Cuando piensas que son 480 pesetas se te caen los palos del sombrajo.
Pues en aviación ves que el avión va a 500 nudos y piensas que no es para tanto…hasta que te das cuenta de que en realidad va a 925km/h, o sea, a toda castaña.
Una parte importante de nuestro trabajo es mantener separados los aviones en el aire. Y existen distancias de seguridad como para los coches.
Estas distancias están establecidas y se deben cumplir de manera obligatoria.
Cuando dos aviones van uno encima de otro, tienen que tener una distancia mínima de 1.000 pies.
Cuando van por la misma carretera deben mantener una separación horizontal que puede ser de 3, 5, 8 millas o más, dependiendo de por donde vuele y de lo cerca que esté del suelo.
Aquí me encantaría meter una gráfica, pero como soy rubia informática mi talento de momento no da para tanto, así que tendréis que imaginar un avión volando dentro de un cilindro, que es, por así decirlo, su área de protección.
Y ahora imaginad a todos los aviones del mundo volando dentro de su correspondiente cilindro.
Nuestro trabajo es asegurar que los límites de la zona de protección del avión se mantienen en todo momento, y si pensáis en la cantidad de aviones que hay y en que suben, bajan, se cruzan y el tamaño del cielo es el que es, empezaréis a tener una idea de que la cosa no es tan simple como parece.
Intentad ir de Madrid a Valencia montados en un Lamborghini que va a setecientos kilómetros por hora, manteniendo siempre una distancia de por ejemplo ocho kilómetros o más con absolutamente todos los vehículos que encontréis en vuestro camino, en vuestra misma carretera y en todas las que se cruzan y sin parar en ningún semáforo.
Y ahora imaginad que sois miles a la vez haciendo lo mismo porque todo el mundo se va de vacaciones a la vez.
Vosotros sois los pilotos, y nosotros los que nos encargamos de que os esquivéis unos a otros.
Os dejo echando una partidita con vuestro videojuego imaginario.
Yo juego todos los días a lo mismo, sólo que mi consola es de verdad y en los aviones vais vosotros.
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- A mí déjeme en paz con tanto celímetro, me pinte en un palo a qué altura quiere el tabique y ya está.
Os cuento esto porque en aviación, al igual que en la construcción, hay cierto cacao con las medidas.
Las distancias horizontales en el aire se miden en millas náuticas.
Una milla náutica equivale a 1,85 kilómetros.
Es un poco molesto, pero al final te acostumbras.
Sin embargo en el suelo se miden en metros, por ejemplo, la longitud de una pista puede ser 3.270 metros en Palma o 1.250 metros en El Hierro.
Las distancias verticales se miden en pies.
Un pie equivale a 30,5 centímetros.
Os pongo un ejemplo:
Los famosos pisos van separados de mil en mil pies, así que un avión que va a 10.000 pies para nosotros está a nivel de vuelo 100. Sólo hay que quitar los dos últimos ceros y la cosa sale fetén. Si las alturas se diesen en metros sería bastante engorroso.
¿No os habéis fijado en que el piloto, más o menos hacia la mitad del vuelo por ejemplo entre Palma y Madrid, os cuenta que vais a una altitud de crucero de 31.000 pies?
Pues eso significa que estáis volando por el piso 31 a unos diez mil metros del suelo, o sea, a 10 km de altura.
Para nosotros estáis en el nivel de vuelo 310.
Las velocidades se miden en nudos, que vienen siendo las millas náuticas que recorre un avión por hora.
Esto sí es una faena porque pasa como con los dineros. Tú te tomas un café por tres euros y te parece bien. Cuando piensas que son 480 pesetas se te caen los palos del sombrajo.
Pues en aviación ves que el avión va a 500 nudos y piensas que no es para tanto…hasta que te das cuenta de que en realidad va a 925km/h, o sea, a toda castaña.
Una parte importante de nuestro trabajo es mantener separados los aviones en el aire. Y existen distancias de seguridad como para los coches.
Estas distancias están establecidas y se deben cumplir de manera obligatoria.
Cuando dos aviones van uno encima de otro, tienen que tener una distancia mínima de 1.000 pies.
Cuando van por la misma carretera deben mantener una separación horizontal que puede ser de 3, 5, 8 millas o más, dependiendo de por donde vuele y de lo cerca que esté del suelo.
Aquí me encantaría meter una gráfica, pero como soy rubia informática mi talento de momento no da para tanto, así que tendréis que imaginar un avión volando dentro de un cilindro, que es, por así decirlo, su área de protección.
Y ahora imaginad a todos los aviones del mundo volando dentro de su correspondiente cilindro.
Nuestro trabajo es asegurar que los límites de la zona de protección del avión se mantienen en todo momento, y si pensáis en la cantidad de aviones que hay y en que suben, bajan, se cruzan y el tamaño del cielo es el que es, empezaréis a tener una idea de que la cosa no es tan simple como parece.
Intentad ir de Madrid a Valencia montados en un Lamborghini que va a setecientos kilómetros por hora, manteniendo siempre una distancia de por ejemplo ocho kilómetros o más con absolutamente todos los vehículos que encontréis en vuestro camino, en vuestra misma carretera y en todas las que se cruzan y sin parar en ningún semáforo.
Y ahora imaginad que sois miles a la vez haciendo lo mismo porque todo el mundo se va de vacaciones a la vez.
Vosotros sois los pilotos, y nosotros los que nos encargamos de que os esquivéis unos a otros.
Os dejo echando una partidita con vuestro videojuego imaginario.
Yo juego todos los días a lo mismo, sólo que mi consola es de verdad y en los aviones vais vosotros.